Se aceptan cohechos impropios, especias y metálico

miércoles, 6 de febrero de 2013

La nueva conspiranoia


La teoría de la conspiración no se crea ni se destruye, solo se transforma. Y no hace falta un Lavoisier para verlo, basta con leer la prensa española. Los actores son los mismos, y el objetivo, idéntico: cargarse al presidente del gobierno español.

Dirán ustedes que la anterior conspiranoia difamaba principalmente a Zapatero, y tienen razón, pero el objetivo seguía siendo el mismo, cargarse al presidente, que ahora se llama Rajoy. Lo que en última instancia propalaba la conspiración del 11M -que el presidente del gobierno es un asesino en masa- era tan demencial que ni siquiera los conspiradores soñaron con hacerlo realidad. Pero sí podían destruir el rajoyismo, como ahora, para esperar a que Zapatero y el pajinismo cayeran por su propia irresponsabilidad, y llegar ellos, los salvapatrias. Los conspiradores son los de siempre.


Los mismos que nos acollonaron durante todo 2012 conque el rescate país era inminente, mejor hoy que mañana. Son todos listísimos, autoridades de relumbrón en la ciencia económica, y no acertó ni uno. ¡Esto es el fin!, claman en las redacciones de tan sesudos analistas: el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, que es a quien debemos el dinero prestado, "descarta ya un rescate para España y lo ve un éxito del gobierno". Mal dato para el populismo y los salvapatrias. Y a mayor abundamiento, el gobierno ha conseguido, por primera vez en la era euro, acumular un superávit exterior de 8.000 millones, dando la vuelta al histórico déficit que llegó a su culmen con Zapatero en 2007, gastando 100.000 millones más de lo ingresado.

Así que Pedrojota lanzó su nueva ofensiva: cinco fuentes anónimas dicen que Bárcenas pagó sobresueldos en negro durante años, entre 5.000 y 15.000 euros mensuales, a parte de la cúpula del PP. Las reacciones fueron, cuanto menos, peculiares. Mientras que el presidente Felipe González pide prudencia, "es mejor esperar a que se demuestre", el mismo día, 18 de enero, aquel amante de los uniformes de cuero, Jorge Verstrynge (ya saben, ahora dice que es de izquierdas), declara: 'El reparto de sobres empezó en el 88', y Esperanza Aguirre (ya saben, está "retirada"), afirma que "es una crisis institucional gravísima". Repitamos, 18 de enero, lo único publicado es que El Mundo dice que alguien dice a alguien, anónimamente, lo de los sobresueldos en negro, y Aguirre ya está con el "caiga quien caiga".

Pero, además, en esta ocasión El País podía sumarse al sainete sin que lo llamaran facha. El 21 de enero, Jorge Trías escribió en El País un artículo titulado "¿Sombras o certezas?", donde acusa sin pruebas de cobros en negro y contabilidad B. El 22 de enero El País publica una entrevista con Trías donde, tras declararse amigo de Bárcenas, que nunca le daría la espalda, insistía sobre sus acusaciones sin pruebas. El viernes 24 de enero El País sale a la calle con una falsa foto de Chávez moribundo que alguien sacó de Youtube y les vendió por 30.000 euros, y el 31 de enero El País publica unas fotocopias apócrifas filtradas anónimamente aclarando que su diario nunca paga por las informaciones.

El 31 de enero los comunistas piden la dimisión del presidente. Cayo Lara dice que "Si eso es cierto, Rajoy debe dimitir y convocar lecciones porque que es urgente regenerar la democracia". No tienen suerte los estalinistas, unos días después el ABC publicará otro papel manuscrito con la contabilidad en negro de la Junta de Andalucía y ese fraude que IU está tapando, 522 millones de euros robados a los parados para repartir entre prejubilados de empresas donde nunca trabajaron, sociedades quebradas de excargos socialistas, ayuntamientos en manos del PSOE y juergas con farlopa y putas.

Los conspiradores habituales se sumaron a la orgía. El viernes 1 de febrero César Vidal locutaba uno de sus pseudohistóricos editoriales: "Ciudadanos, recordad el 11-M", se titulaba por si las dudas. Y dos días después, el gurú de la conspiranoia, Federico Jiménez Losantos, aprovechaba para arrear a su gran enemigo, dándole un baño de antología: "El discurso de Rajoy, entre el 13M y la difunta UCD".

Ya solo faltaba dar el último paso, y allá que se lanzaron todos de cabeza. Posiblemente la plataforma mediática que más detesta a Rajoy sea Intereconomía. Ni Wyoming ni leches, si Rajoy se ha ganado un enemigo a pulso es Intereconomía, como lo fue antes Libertad Digital hasta que el congreso de Valencia acabó con Esperanza Aguirre ("acabó" es excesivo, dejemoslo en "aplazó"). El 3 de febrero, Rubalcaba pide la dimisión de Rajoy, y al día siguiente La Gaceta publicaba una lista de nombres para sustituir al presidente. El presidente había dejado claro que "es falso", pero da igual porque Intereconomía ya tiene trazada una hoja de ruta: "De lo que se trata es de que Rajoy se aparte de la presidencia, y de un cambio profundo en el PP", y para conseguirlo ahí va la propuesta regeneradora de Ariza: que pongan de presidente a su amigo y tertuliano Alejo Vidal-Quadras... y de ministro de economía a Mario Conde. No está mal como propuesta regeneradora.

Un día más, 5 de febrero, una chorrada mayor: Luis María Anson pide en El Mundo, nada menos, ¡que vuelva Aznar!Definitivamente ningún presidente había recibido tanto odio desde la derecha mediática, pero esta vez tienen aliados.

El Sindicato de Estudiantes inicia sus "jornadas de lucha" y no pide mejor educación. El secretario general de dicho sindicato exige la "dimisión en bloque del Gobierno. No nos vale con que se vaya Rajoy, queremos que se vayan todos y que se cree un Gobierno para el pueblo, para los trabajadores" (un gobierno de izquierda, explicita por si alguien no lo entiende).

En los últimos días se acumulan las comparecencias y declaraciones de Esperanza Aguirre por una "regeneración democrática", exactamente esa que no hizo durante todos los años que gobernó en Madrid. De hecho, Aguirre apoya el manifiesto presentado por UPyD (otros que se suman a la fiesta), una propuesta que "todos debemos apoyarla", aunque matiza que "no es necesario ningún periodo constituyente". ¿Entonces qué apoya? porque la propuesta de UPyD se resume en ese delirio: un pacto contra la corrupción y elecciones un año después. Un pacto para no delinquir, ¿que no hay leyes?, es como si mi comunidad de vecinos firmara un pacto para no asesinar... ¡Y elecciones en un año! Vaya, ni Rubalcaba se ha atrevido a tanto. Elecciones porque yo lo valgo, da igual Esperanza que Rosa Díez o la dictadura que propone el estudiante ese, la cosa es tomar el poder, ahora, en el peor momento para España, corramos hacia un país a la griega.

Súmenle a todo esto las diferentes joint ventures, en lenguaje pedrojotesco, como la reedición de la "venganza catalana". Tal y como avisó Jordi Pujol cuando Javier de la Rosa le acusó públicamente, podía poner en marcha el ventilador. Resulta que Oriol Pujol, El Príncipe, está fuera de combate por robar con las ITV, y que a Oleguer le quedan dos telediarios como gran conseguidor. Dado que Oleguer Pujol es el dueño de todos los locales de PRISA y que Jorge Trías Sagnier ha sido siempre el intermediario entre Pujol y Aznar (en el Majestic, por ejemplo), para quien trabaja en FAES, y que el mismo Trías Sagnier es el amigo íntimo de Bárcenas que se ofreció a defenderle como abogado si el PP le pagaba 50.000 euros (fue rechazado), ¿quién mejor que él para inventar y filtrar documentos a El País?. Esta es la hipótesis que maneja la policía. En elconfidencial.com desvelan que el origen de la filtración está en una reunión en la estación de Baqueira Beret durante las pasadas Navidades, sentados a la misma mesa Luis Bárcenas, Jorge Trías, un periodista de El País y un alto responsable de CiU. Confirmando esa línea está la información de Alfons Quintà en eldebat.cat: El papel de "un alto responsable de CiU" y de Trías Sagnier.

En definitiva, todavía estamos en el "alguien ha matado a alguien" de Gila. Pero si finalmente se confirma lo de Trias Sagnier, tendremos unas fotocopias de no se sabe qué, filtradas por un señor de la jet set, representante de la alta burguesía catalana (novio de Alicia Koplowitz y casado la última vez con Amalia Aranguren Zunzunegui, dueña de Becara), hombre de confianza de Jordi Pujol y Aznar, abogado y amigo íntimo de Luis Bárcenas, enemigo de Mariano Rajoy. Si no se aclara todo lo antes posible, sacarán la casete de la Orquesta Mondragón y el ácido bórico, denles tiempo.

Post scríptum
No me resisto a publicar lo que me descubre Manel Gozalbo. Resulta que el supuesto filtrador de fotocopias, Jorge Trías Sagnier, es además otro teórico de la conspiración. Según fuente tan fiable, lo del 11M fue cosa de Francia utilizando los servicios secretos de Marruecos. Pasen y vean, el gran circo de las chorradas: "Una teoría sobre el 11M", por Jorge Trías Sagnier, conspirólogo profesional.