Se aceptan cohechos impropios, especias y metálico

jueves, 8 de diciembre de 2011

11-M, Frenesí conspiracional

La primera vez que leí la expresión "versión oficial" fue en un libro sobre extraterrestres, "Existió otra humanidad", que presentaba el fraude de las piedras de Ica, Perú, como el mayor hallazgo desde la rueda. Aquella idea, "luchar contra la versión oficial", continuaba en otro librito seudocientífico: “Ovnis: SOS a la Humanidad". Sus autores eran J.J.Benítez y Fernando Múgica. Este último es el redactor jefe del diario El Mundo que el 23 de abril de 2004 empezó su serie “Los agujeros negros del 11-M” dando inicio a la conspiranoia.

El director de El Mundo supo explotar aquel filón al tiempo que convertía su periódico en el mayor apoyo mediático para sus políticos amigos: Mª Teresa Fernández de la Vega, José Bono y Rodríguez Zapatero. Pero lo que triunfaba durante la última legislatura era el palo a Zetapé y en eso, Pedro J. fallaba, ni siquiera su animadversión por Rubalcaba pudo conciliar a El Mundo con los nuevos vientos de la TDT tertuliana.

Ah, qué buenos tiempos aquellos en que todo se solucionaba criticando al presidente más tarugo de esta Segunda Restauración. Pero ay, todo lo bueno se acaba. Cuando echaron a Jiménez Losantos de la cadena Cope, Pedro J. consumó su traición al turolense. Además, para enero próximo empezará su andadura el nuevo gobierno, y el diario de Pedro J. tiene muy clara su hoja de ruta, la de siempre, cambiar sin despeinarse. Ya no tocan frases como las que el director de El Mundo dedicaba a Rajoy: "Este dirigente inepto, este antropófago político, se aferra al cargo como un tiranuelo. Yo creo que es el momento de la sublevación en el PP" (Pedrojota Ramírez, COPE, 22-5-2008). Las alianzas mediáticas, por tanto, también han cambiado.

Andan a la gresca por ver quién dice la burrada más gorda sobre los atentados del 11 de marzo y 3 de abril de 2004. Un verdadero frenesí conspiranoico haciendo la cama al nuevo gobierno con vistas a la gran traca final en marzo de 2012, cuando se dará por terminada la conspiración. Así que, ahora, toca revolverlo todo y hacer mucho ruido, da igual mezclar las cosas, atacar a víctimas del terrorismo o mentir con descaro, lo importante es el ruido para salvar como sea la honra.

En ese contexto debe entenderse la avalancha de "exclusivas" relacionadas con lo único que les queda en pie, una denuncia de El Mundo contra el comisario Sánchez Manzano y la jefa de laboratorio Tedax, mediación interpuesta de la asociación de víctimas que Jiménez Losantos y Esperanza Aguirre impulsaron en Madrid. En esa absurda denuncia, que está instruyendo la juez Coro Cillán, acusan al excomisario y a la analista Tedax de ocultación de pruebas y falso testimonio. Vuelven por enésima vez todas las cuestiones que fueron tratadas en la AN y vueltas a tratar en el Supremo, todos los falsos enigmas desde la metralla del 11-M hasta la encendida defensa del terrorista Jamal Zougam. La pelea por ser protagonista es encarnizada y cada medio, cada loby, aporta su propia acusación particular. Han llegado al extremo de, por ejemplo, que Intereconomía se persone mediante el sindicato Manos Limpias, para pedir que se investigue "quién dio la orden de destruir los trenes", algo en lo que un comisario de policía y un químico no tienen arte ni parte. Es la segunda vez, cuando Manos Limpias presentó una querella contra el juez Del Olmo y la fiscal Olga Sánchez por destruir los trenes, la Sala Segunda del Tribunal Supremo la archivó, el 1 de diciembre de 2006, aconsejando en la resolución encausar a Manos Limpias por denuncia falsa.

¿Quieren saber quién ordenó reciclar los trenes? Es muy fácil y no hacen falta juicios: el entonces presidente de Renfe, Miguel Corsini, nombrado por José María Aznar apenas llegado al poder, y cuyo cargo mantuvo mientras el PP gobernó. Miguel Corsini previa consulta con el ministro del Interior, Ángel Acebes, y en permanente contacto con el presidente del gobierno, José María Aznar. ¿Qué pinta el comisario en medio de esto? Una sola cosa: la venta de periódicos.


El frenesí conspiranoico, la lucha por sacar noticias o lo que sea contra "la versión oficial" del 11-M ha llegado a extremos repugnantes. El más grave, a mi juicio, emprenderla contra una víctima del terrorismo y ahora víctima de los medios, un objetivo fácil para tan poderosos señores dado que es gratis atacar a una mujer inmigrante, rumana, con poca cultura y pobre. Un delito de manual contra las víctimas del terrorismo contemplado en el artículo 578 del código penal: "realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares", castigado con la pena de prisión de uno a dos años.

Lo de atacar a las víctimas-testigo fue una estrategia de José Luis Abascal, el abogado de pago del terrorista Jamal Zougam. En una entrevista radiofónica con Abascal y José María de Pablo, abogado de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, el abogado de las víctimas se vio obligado a corregir al de los terroristas cuando aquel se lanzó contra la testigo rumana (minuto 31):
"Estas personas han cobrado lo mismo que otras víctimas que tenían sus mismas lesiones. No puedo dar la identidad de estas personas porque son testigos protegidos pero yo evidentemente he visto sus piezas de lesionado, he visto los informes forenses, las lesiones que tienen y víctimas con las mismas lesiones tienen la misma indemnización". -José María de Pablo, abogado de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M.
Ahora, oh casualidad, el abogado que representa a Manos Limpias contra Sánchez Manzano es José Luis Abascal, el mismo abogado de Jamal Zougam, que también se ha personado en la acusación mediante su madre, Aicha Achab, reproduciendo el escrito de acusación de la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M, la de De Pablo, que en el momento procesal oportuno pidió para Jamal Zougam más años de cárcel que los que finalmente fueron su condena. ¿Increíble? No, todo vale, se acaba el chollo y aprietan ahora o terminaron para siempre.

Por su parte, Intereconomía quiere mantener su alianza estratégica con Federico Jiménez Losantos, contra el imperio de Pedrojota en El Mundo y contra la derecha clásica de ABC. Todo vale, también, incluyendo la utilización espuria de las víctimas. Un Quid pro quo rentable. Resulta que la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M está a punto de cerrar por falta de financiación... pero escondiendo que esos euros que faltan son los que ha dejado de otorgar Esperanza Aguirre, que era la que mantenía en pie dicha asociación. Hasta 2009 240.000 euros por año, en 2010 se redujo a 70.000 y en 2011 a 0, pero no busquen entre las críticas el nombre de Esperanza Aguirre, porque no lo encontrarán. Al mismo tiempo, El Mundo combate el impacto que están teniendo las informaciones de El País sobre la negociación con ETA, empeñados los de Prisa en acabar con cualquier credibilidad del presidente saliente Rodríguez Zapatero.

En el Telediario de Intereconomía la noche del 6 de diciembre, su director Luis Losada daba una exclusiva tremenda:
"Un altísimo dirigente del partido socialista podría sentarse en el Juzgado del 11-M en calidad de testigo antes de Navidad... un Tedax de la 'Operación Carioca' asegura como testigo protegido e informa que ese altísimo dirigente del PSOE habría conocido el 11-M... relata una reunión mantenida cuatro meses antes del atentado en Ginebra entre servicios secretos marroquíes, búlgaros, un dirigente del PSOE. un militar español y un miembro del CNI de alías 'Walter'".
Mientras daba la noticia, un título sobreimpreso rezaba: "Rubalcaba explicará el 11-m"
Después lo publicaba La Gaceta en su versión digital y el propio Losada lo anunciaba en su twiter, asegurando que dicho dirigente, Rubalcaba, declarará antes de Navidad.

Lo del "Tedax de la 'Operación Carioca'" es para nota. La única relación entre un tedax y una operación contra prostitutas y corruptos sería que las putas aquejadas de picores vaginales hubieran utilizado ácido bórico para aliviarse.

Doce horas después la noticia ha sido borrada de La Gaceta, solo se puede ver en el caché de google, y el telediario nocturno del 6 de diciembre ha desaparecido en el archivo de Intereconomía.

La noche del 7, el programa El Gato al Agua fue un verdadero aquelarre conspiracionista. Para quien no esté curado de espantos el programa sorprendió por la forma tan radical de exponer mentiras y medias verdades. Uno de los intervinientes expuso cierto tema del Sumario que, según dijo, era gravísimo. Da la casualidad que esta misma persona se puso en contacto conmigo el pasado verano, sobre el mismo tema, pidiéndome una explicación. En varias conversaciones le expuse los hechos demostrando sin ningún género de dudas que se equivocaba, que la explicación está documentadísima y que consta en la sentencia. Incluso perdí mi tiempo para mandarle por escrito toda la información, con lo que finalmente y ante la evidencia se dio por satisfecho. Me sorprendió, o quizá no tanto, ver cómo anoche volvía a sacar aquella chorrada olvidando, eso sí, la explicación que en su día tanto agradeció. Y con eso cuentan, con la falta de memoria de la gente.